La cuarta fue la primera etapa de entradas agotadas: llegaba Zíngaros
Fue una gran noche que tuvo a La Venganza de los Utileros, quienes manejan un muy buen libreto, de los mejores hasta ahora y que pelea la entrada a la Liguilla. Luego llegó lo que todo el teatro esperaba con una sensibilidad a flor de piel: Zíngaros, el conjunto de Pinocho Sosa, para el que el mismo Pinocho había ideado el espectáculo y que como todos saben se fue de viaje en setiembre del año pasado. Su hijo Gastón y Aldo Martínez se pusieron el cuadro al hombro y el resto del conjunto acompañó en el mismo sentido; seguramente Ariel quedó muy conforme con lo que dejaron sobre el escenario porque la actuación fue redondita.
Apertura de telón a la altura de los gitanos, con un vestuario fenomenal y una primera parodia de Florence Nightingale con mucho humor y ese toque para dejar mensajes, pero con una revelación en el carnaval como la actriz Carina Méndez, también un gran actuación de Panchito Araújo, bien acompañado por Gonzalo Moreira y Charlie Sismondi.
La segunda parodia en la que se recrea la vida del expresidente Tabaré Vázquez, más allá de lo emotivo, tiene una majestuosa actuación de Aldo Martínez representando al mandatario, que si no fuera porque ya fue figura de oro del carnaval, estaría para mejor figura, y por lo tanto no compite. Canto, baile, todo casi perfecto. Gran candidato. Cerró la murga Queso Magro, que llegó como siempre con mucho humor, mezclando lo sutil con lo directo y un cuplé de Jimena Márquez sublime representando a Graciela Bianchi.
Doña Bastarda, otra murga que va a estar muy arriba
El lunes cerró Doña Bastarda con su Fiesta Clandestina, otra de las murgas que rayó alto; cantó muy bien, buenos trajes y gran puesta en escena, un trabajo espectacular de Emilia Díaz personificando a la ministra de economía Azucena Arbeleche, a la que llamaron Achurena, sencillamente espectacular.
El momento del canto de Emilia Díaz y Camila Sosa fue profundo y muy bien interpretado, a lo que se agrega una buena despedida.