Desde hace 10 años, las verrugas comenzaron a impedir llevar una vida normal a este joven de 26 años y oriundo de una pequeña aldea de la provincia meridional de Khulna. Poco a poco sus extremidades se vieron inutilizadas. «Se trata de una enfermedad no contagiosa de la que apenas se conocen unos pocos casos en todo el mundo. Nunca había visto una cosa igual», ha explicado el doctor Samanta Lal Sen, coordinador de la unidad de quemados y cirugía plástica del Hospital Universatario de Dacca, en donde Bajandar fue operado para devolverle el uso de sus manos y pies. «A priori no existe cura para la enfermedad. Nuestro objetivo es proporcionar un alivio al paciente, mejorar su condición e intentar conseguir que sus manos y pies vuelvan a ser funcionales, pues en la actualidad no puede valerse por sí mismo», ha explicado el médico. Abul Bajandar ya se operó la mano derecha el pasado 20 de febrero en el Centro Médico de Daca. Tras el complejo procedimiento, podría recuperar parte de la movilidad. Sería la cuarta persona en el mundo en padecer la enfermedad del «hombre árbol».