Una economía basada en la caza y la recolección, domesticación de animales, cuidado de la agricultura antigua, se acompañó en la transición de la vida nómade al sedentarismo de cambios en la estructura social y un gran aumento de actividades religiosas con sus respectivos rituales, con lo que las máscaras de piedra se encuentran directamente vinculadas a la revolución agrícola y su cultura.
La máscara encontrada tiene el tamaño de un rostro humano por lo que la relacionan con ritos de adoración llevados a cabo en el Neolítico.
El descubrimiento no está libre de controversias ya que se considera que Israel se apropia de lo encontrado en lugares arqueológicos palestinos para el beneficio de la industria turística lo que debería ser condenado.