La justificación para aumentar los combustible muy por encima de la inflación y del precio de paridad de importación recaen sobre un factor X que se adjudica a los sobrecostos de Ancap y con ese factor se anticipan nuevos ajustes, porque los sobrecostos serían el subsidio del gas o el subsidio que permite abaratar los boletos de transporte público o los emprendimientos de Ancap. Así que, de modo explícito, el gobierno extorsiona a la sociedad entera: seguirán aumentando los combustibles todos los meses salvo que se le permita tomar medidas que desmantelen políticas sociales, inversiones o a la propia empresa, en el caso de que se elimine el monopolio de los combustibles.
Completar el panorama del ajuste es contar nuevas iniciativas contra la gente. Los lineamientos para la novena ronda de los Consejos de Salarios marcan que los trabajadores van a seguir perdiendo capacidad adquisitiva y el supuesto aumento irrisorio para las pasividades, al ser un adelanto del aumento que les corresponde por el ajuste por ley de cada año, implica un retroceso de lo que los jubilados habían logrado, en un contexto en que, además, el índice medio de salarios cae en su valor real y las jubilaciones también perderán contra los precios por segundo año consecutivo.
El neoherrerismo, secundado por la coalición multicolor, está llevando adelante un tremendo achique de la economía de la gente y lo está haciendo sobre el desparrame que ya provocó la pandemia, por lo que cabe esperar que la pobreza continúe aumentando, mientras que, por otro lado, los beneficios para los grandes capitales no cesan. Ahora es la propia Secretaría Contra el Lavado de Activos que alerta que han caído tanto las denuncias de operaciones sospechosas, a partir de que la LUC multiplicó por 25 el monto de las transacciones en efectivo que podían hacerse sin llamar la atención, de 4.000 dólares a 100.000. Ahora es la propia secretaría la que advierte que, en cualquier momento, nos van a pedir explicaciones desde el exterior, porque es obvio que esta caída de las operaciones sospechosas y, por supuesto, de las cosas que se investigan, supone un aumento enorme de las operaciones de lavado de dinero, algo que era evidente que iba a pasar y se avisó, por lo que no cabe otra interpretación que aceptar que se hizo eso en la Ley de Urgente Consideración con un propósito convergente, con arreglo a fines, aunque alguno se ofenda. Parece escandaloso porque es escandaloso.
El gobierno de Lacalle Pou es una versión actualizada del gobierno de su padre, con la misma orientación, las mismas iniciativas que ya fueron derrotadas por la gente y, para peor, con los mismos vicios. ¿Cómo es posible que a la esposa del presidente de la República se le ocurriera intentar registrar a su nombre un programa de Presidencia financiado por el Estado? Saltó antes porque lo publicó Búsqueda, y ahora es obvio que no le va a quedar otra que poner marcha atrás, pero si no saltaba, lo hacía. Se manejan con la lógica del “si pasa, pasa”. Algunas cosas no han pasado, como esta o la de Isaac Alfie, pero ¿cuántas habrá que sí? El tiempo va a traer muchas respuestas y, más temprano que tarde, la gente va a poner las cosas en su lugar. Lamentablemente, ya han hecho mucho daño y seguirán haciéndolo por un tiempo más.