Digo esto porque si en abril de 2002 le dieron un golpe de Estado a Chávez, cuando no había ninguna excusa, después se las inventaron todas, pero en 2002 no había ninguna situación en particular que “justificara” un movimiento de estas características. Es decir, todo esto ha sido una patraña permanente, la creación de banderas falsas a nivel internacional para darle paso a estas medidas, sobre todo después del decreto Obama de 2015, que ha generado un enorme daño en nuestro pueblo, llegando incluso al extremo de no tener acceso a las vacunas contra el covid-19 de no haber sido por la solidaridad de China y de Rusia. Entonces estas medidas son tomadas con cualquier excusa, nombrando también a un gobierno títere, que es una de las cosas más impresentables que han hecho a nivel mundial. Eso de que a través de un parlamentario que, incluso con su periodo parlamentario vencido, continuó con esa patraña de declararse presidente impulsado por los Estados Unidos, solamente ha logrado que un puñado de venezolanos y venezolanas le hagan un daño inmenso a su propio pueblo.
Se robaron activos por valores sorprendentes, se apropiaron de empresas como CITGO, lo que fue un gran daño desde el punto de vista financiero, la falta de insumos para poner a funcionar la industria petrolera, el robo de Monómeros, empresa que se encontraba en territorio colombiano y que era un complejo petroquímico que beneficiaba principalmente a los campesinos de ese país.
Entonces las amenazas recientes hacen parte de la misma estrategia, por eso debía hacer este recuento histórico. Siempre están buscando excusas y así como hicieron una campaña de linchamiento contra la venezolanidad, exacerbando uno de los sentimientos más ruines que hay, como es la xenofobia. Han llegado a extremos indignos en el trato a los venezolanos.
De otro lado y a nivel internacional, junto con esta campaña de linchamiento, usan la publicidad para crear figuras que están infladas hacia afuera, porque hacia adentro no representan a nadie, entonces se inventaron una ficción llamada Primarias, donde una ONG llamada Súmate, creada con dinero de Estados Unidos y cuya presidenta es María Corina Machado, organiza unas elecciones y ella gana; entonces los mismos partidos que participaron de esta farsa ese mismo día en la tarde caen en cuenta del error y anuncian que se trató de una patraña y que hubo un fraude, ya que inflaron unas cifras que no cree nadie, porque ese domingo nadie vio concentraciones de gente votando y no hay pruebas de cuánta gente participó, ya que ellos mismos destruyeron los cuadernos. La misma señora Machado ha dado cifras diferentes y ha tenido muchas inconsistencias frente a ese proceso, donde ella prácticamente se declara como presidenta.
Entonces ahí saltan los voceros de la derecha transnacional a denunciar, pero nosotros tenemos leyes y las hacemos respetar. En Venezuela las elecciones las lleva a cabo y las regula un poder autónomo, que es el poder electoral, que fue creado en 1999 como una idea del Libertador. De otro lado está toda la función pública con la Contraloría General de la República y la Defensoría del Pueblo, que han establecido sanciones que además son sanciones bastante benévolas con personas que han pedido que fuerzas militares extranjeras intervengan por la fuerza al país, o personas que apoyaron hechos muy violentos donde murieron decenas de personas, algunas de ellas de formas totalmente despiadadas, o para personas que han apoyado las medidas unilaterales en contra de Venezuela, que no son sanciones, pues las únicas sanciones que se podrían reconocer como tal son las que aplicaría el sistema de las Naciones Unidas a través de su Consejo de Seguridad, y vaya estas ya son antidemocráticas. Entonces lo que aplican Estados Unidos y varios países de Europa son medidas coercitivas unilaterales, pero que no solo afectan a Venezuela, también hay otros países, incluso dentro de la Unión Europea, que se ven afectados por las medidas impuestas contra varios países o por las guerras declaradas por Estados Unidos a sus competidores.
Entonces lo que buscan estas medidas es debilitar nuestro proyecto, pero nosotros tenemos leyes y las hacemos valer, incluso en este mismo momento en que estamos hablando, en Venezuela hay una consulta nacional con todas las fuerzas de la oposición para fijar de manera consensuada un cronograma electoral que se va a llevar a cabo este 2024 y que va a tener una altísima legitimidad, porque es solamente un pequeño foco el que está tratando de sabotear, y es el pequeño foco dirigido por los Estados Unidos.
Se ha logrado avanzar en un ejercicio de diálogo con una oposición que claramente no es monolítica y tiene varios matices, y para este año se vienen elecciones muy importantes. ¿Qué se espera de esta oposición? ¿Es posible asumir que el diálogo ha permitido que esa oposición se convierta en un actor activo de la institucionalidad?
Esto que preguntas es muy importante. Ese debe ser el camino a partir de este instante, por eso se activó la consulta por unanimidad en la Asamblea Nacional, consulta que se encargará de definir el cronograma electoral y el pasado lunes 5 de febrero fue la primera reunión, y ahí están representados todos los partidos grandes y chicos, e incluso hay dirigentes históricos de la derecha y los partidos tradicionales. Por ejemplo, un detalle importante, la comisión de política exterior de esa Asamblea Nacional es presidida por la oposición; y todos los que somos postulados por el presidente Maduro como posibles embajadores de Venezuela tenemos que comparecer ante esa comisión, con un plan de trabajo y unas propuestas concretas. Estos son detalles que afuera no se saben, ni tienen por qué saberse, pero es bueno tener la oportunidad de contarlo. Es la forma de mostrar que existe una participación activa de la oposición y que están lográndose acuerdos importantes ya que para este año corresponde la elección presidencial.
El proceso democrático es así, en mi natural estado de Zulia ganó la oposición, así como en otros, y ahí están, en el estado Barinas, cuna de la familia del comandante Chávez, ahí también ganó la oposición. Esas son las circunstancias electorales. Cometimos errores, no nos comunicamos bien con la gente, nos faltó publicidad o simplemente estas figuras de la oposición han logrado abrir un liderazgo, todo esto es válido en el juego democrático, y ahí están. Incluso la Asamblea Nacional de 2015, ¿con qué Consejo Nacional Electoral se eligieron?, si los eligió la Casa Blanca. A nosotros nos piden elecciones libres y con garantías en el colmo del cinismo. ¿Cómo le exiges a un país al que declaraste como enemigo, al que declaraste como una amenaza inusual y extraordinaria por medio de un decreto presidencial de los Estados Unidos, sabiendo todos lo que significa esto históricamente? Que financiaste mercenarios paramilitares de forma masiva, paramilitares desmovilizados por el expresidente Álvaro Uribe en Colombia, si se encontraron fincas cerca de Caracas donde había cientos de paramilitares apertrechados, armados, uniformados y listos para cometer acciones en contra del país y contra la sede de gobierno. Es que incluso el pueblo pescador del litoral central de Venezuela desmanteló una operación de invasión venida desde La Guajira, en Colombia, por medio de una operación llamada Gedeón, donde había mercenarios de varios países, incluso norteamericanos. O los intentos de magnicidio contra el presidente Maduro, cuando se detonaron varios drones con cargas explosivas, alguno en medio de un acto de las Fuerzas Armadas en aquel agosto. Y todo esto lo hemos vivido ante el silencio de gobiernos que ahora vienen a darnos lecciones de democracia. A nosotros no nos pueden dar esas lecciones, aceptamos el trato respetuoso de otros gobiernos, en lo posible amigable, porque una cosa es cierta: tenemos un destino común con los otros Estados de Latinoamérica y el Caribe.
Entonces en Venezuela existe una oposición, desde los que salen a las calles a protestar, exigiendo lo que ellos consideran como sus reivindicaciones. Y nosotros no salimos a darle perdigonazos a los muchachos y nadie verá que en Venezuela los muchachos pierden los ojos en las manifestaciones, en Venezuela no se asesina a candidatos presidenciales como ocurre en otros países que nos quieren dar lecciones de democracia. En Venezuela no hay presos políticos, los presos fueron liberados, pero además fueron presos que participaron en actos terroristas, que fueron enviados por autores intelectuales que no asumieron su responsabilidad y que pagaron para que otros fueran a cometer los delitos.
Entonces hay una oposición variopinta en Venezuela. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, habló de 26 grupos, y eso es así porque están atomizados incluso desde las elecciones de 2014, y mencionan como héroes a algunos de los miembros de esa oposición que se dedicaron a promover la muerte y se fueron del país y ahora viven del dinero que se robaron de CITGO, o con el dinero que producen las cuentas que tienen apropiadas, e incluso entre ellos mismos se han denunciado por los robos que han hecho, 32 mil millones se perdieron en los negocios que hicieron a través de CITGO, y nos tienen represadas más de 30 toneladas de oro en Inglaterra o cuentas con miles de millones en bancos europeos. Estas personas han sido privilegiadas con altos cargos en partidos de la derecha en Europa, como el padre de uno de ellos, un psicópata acostumbrado al maltrato, a la xenofobia y el racismo y que en su juventud militó en partidos nazis. Entonces estamos hablando de un puñadito muy pequeño de muy malas personas. La oposición ya rompió con ellos y estuvieron en los diálogos en México, en Barbados y sobre todo en los diálogos que se dan en la cotidianidad de la Asamblea Nacional donde algunos de ellos tienen una representación importante. Entonces hay diálogo y hay debate, así vamos a las elecciones, de las que ya se han hecho más de treinta desde que en 1999 asumimos el gobierno. Y algunas de ellas las perdimos, la mayoría las ganamos, pero eso ha sido porque el gran legado del comandante Chávez ha sido crear lo que yo llamo “el núcleo duro de la revolución bolivariana”, que somos casi seis millones de personas que estamos listos todos los días para salir a defender la revolución bolivariana, así como salimos a conmemorar el 4 de febrero, pero también somos un partido para las luchas electorales.
Entonces en estas luchas electorales hemos ganado y hemos perdido, como en el 2015 que la oposición nos ganó, pero ellos malbarataron ese capital político convirtiéndolo en esa patraña que quisieron hacer para, no solamente derrocar el proyecto bolivariano, porque el plan de Estados Unidos es descuartizar la nación bolivariana. Es lo mismo que hicieron en algunos Estados del norte de África y en Medio Oriente, que es la destrucción de los Estados nacionales para sacar provecho del caos, los perros de la guerra hacen negocios con las armas, los pueblos se sacrifican en guerras civiles interminables, dividen los territorios, ese es el planteo para Venezuela desde la política norteamericana, descuartizarnos.
Esto es así porque el mayor temor que tiene el imperio norteamericano es al bolivarianismo. Una vez cayó el campo socialista, el enemigo ha sido el bolivarianismo y lo que significa para nuestros pueblos, y esto ha sido así desde inicios del siglo XIX, desde la doctrina Monroe. Es por eso que el mismo Libertador dijo sobre ellos: “… jamás conducta fue más nefasta para nosotros que la de los norteamericanos.” Lo dijo Bolívar en carta a Pedro Gual y lo dijo Bolívar en 1829 en Guayaquil. ¿Por qué Bolívar estaba pensando eso mientras esperaba que la oligarquía peruana firmara la paz con la Colombia original? Bolívar en agosto de 1829 escribe: “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia a plagar de miseria los pueblos en nombre de la libertad”; es decir, más exacto imposible.
Entonces nosotros tenemos un voto libre, directo, secreto y no obligatorio, respetamos a quienes tienen el voto como obligatorio, nosotros no, pero seguro sí tenemos unas elecciones más libres que las de Estados Unidos, donde la ciudadanía no elige de forma directa a su presidente. Para nosotros el voto es libre porque nosotros tenemos una constitución garantista y la oposición tiene todas las cartas sobre la mesa.
Se celebran los 25 años de la llegada del proyecto bolivariano, al menos a la administración del gobierno, desde donde se empezó a construir una alternativa que alcanzó un carácter continental. El panorama cambió en los últimos años y hubo retrocesos. ¿Cómo ve hoy el proyecto bolivariano la posibilidad de una segunda ola progresista en Latinoamérica?
Bueno, el 2 de febrero fueron los 25 años de la primera juramentación como presidente del comandante Hugo Chávez, y los 32 años de la rebelión del 4 de febrero. Nosotros fuimos el primer país que se acercó a cumplir los objetivos del milenio trazados por las Naciones Unidas, y a nivel internacional los logros fueron evidentes, junto con otros líderes muy importantes de nuestra América, Lula da Silva, Néstor Kirchner, comandante Fidel Castro, Evo Morales, el comandante Daniel Ortega, entre otros. Algunos de estos grandes líderes derrocados por esa misma derecha que derroca gobiernos y apoya golpes de Estado pero nos pide a nosotros elecciones libres.
Desde ahí salió una serie de iniciativas muy interesantes como la ALBA, pero también proyectos como UNASUR son determinantes para mantener unas naciones fuertes, ya que como señalaba el historiador Indalecio Liévano, mientras Norteamérica se unificaba anexando territorios ancestrales, tomando más de la mita de México para sí a sangre y fuego, las oligarquías de Suramérica nos balcanizaban y nos dividían en vez de haber hecho realidad ese sueño de Bolívar de unir las naciones. La CELAG es otro proyecto imprescindible, porque en realidad los intereses que nos deben unir como pueblos van más allá de la concepción ideológica de cada gobierno, porque debe ser posible sentarnos a hablar sobre las cosas comunes, sobre temas comerciales, sobre bienestar económico, hay una serie de retos que compartimos, como el tema climático ya que mientras en un país hay sequía, en otro hay inundaciones, ya que la ambición y deseo de lucro del ser humano lo lleva a destruir sus propias condiciones de vida. Muchos ríos abarcan varios países, así que es necesario tener foros donde tratar todas estas cosas comunes. Por lo tanto, todo lo que se haga en dirección a encontrarnos y hablarnos con respeto lo vamos a apoyar, siempre en esa dirección, en la unión de los pueblos, para que se encuentren en el deseo de la bonanza colectiva, el bien común, en el buen vivir.
Por estas razones vemos con agrado todas estas iniciativas que están reviviendo, tal como la iniciativa de Lula en Brasil, así como vemos con mucho agrado el alivio que trajo el triunfo de Gustavo Petro en Colombia, desde donde tanto daño nos quisieron hacer con el paramilitarismo. Sabemos que no hay una posición unánime en el continente y hay otras posturas que podríamos llamarlas estridentes, pero no le vamos a dedicar energía a eso, sino que por el contrario nos esforzaremos por integrarnos y acercarnos en el marco de ese respeto.
Todos estos temas comunes tenemos, por ejemplo, el tema del narcotráfico. Es algo que a nivel regional nos compromete, por ejemplo, porque el estigma que ha caído sobre Colombia con ese tema está equivocado, porque si hay un país responsable de la proliferación de este flagelo es Estados Unidos, no hay que olvidar de dónde salieron los recursos con que se financiaron los contras en ese triste episodio donde desde Honduras se hizo tanto daño al pueblo de Nicaragua. Porque basta con ver que tan pronto Estados Unidos tomó el control de Afganistán, ese país pasa a ser el primer productor de opio en el mundo, entonces el grueso del dinero que genera ese tráfico se queda en Estados Unidos y de paso las bandas intermediarias llevan las armas con que los criminales transnacionales hacen daño. Esos son temas que debemos afrontar de manera conjunta, juntos como pueblos de nuestra América, y así lo han dicho grandes pensadores de todos los pueblos, cada uno desde su perspectiva. Por ejemplo, acá en Uruguay tenemos claros ejemplos como José Gervasio Artigas, o la bella prosa latinoamericanista de José Enrique Rodó, pues yo creo que de las frases más poderosas que se han dicho sobre Bolívar salieron de la pluma de Rodó, entonces así con varios ejemplos de esta bella producción cultural aprovecho la oportunidad para agradecer el hecho de estar aquí en Uruguay y el recibimiento que nos han dado, y reitero nuestras ganas de trabajar para fortalecer las relaciones entre los pueblos de Uruguay y Venezuela, así como las relaciones entre nuestras instituciones.