El proyecto de la Superliga europea surge como una oposición al nuevo formato de la Liga de Campeones que anunciará este lunes la UEFA y comenzará a disputarse a partir de 2024. Sin embargo, el proyecto sufrió un duro golpe después de que los equipos alemanes y franceses, que inicialmente iban a participar, se negaron a sumarse, gesto que fue agradecido por la UEFA.
«La creación de la nueva Liga se produce cuando la pandemia mundial ha acelerado la inestabilidad del actual modelo económico del fútbol europeo. Durante años, los Clubes Fundadores han tenido como objetivo mejorar la calidad y la intensidad de las competiciones europeas existentes y, en particular, crear un torneo en el que los mejores clubes y jugadores puedan competir entre ellos de manera más frecuente», dice el comunicado de la nueva Superliga, sobre los argumentos que impulsan la nueva competición. «Los Clubes Fundadores creen que las soluciones propuestas por los reguladores no resuelven las cuestiones fundamentales, que son tanto la necesidad de ofrecer partidos de más calidad, como obtener recursos financieros adicionales para todo el mundo del fútbol», agregaron.
El comunicado también informó que el nuevo campeonato europeo tendrá 20 equipos, con los 15 fundadores más otros cinco que se clasificarán anualmente sobre la base del rendimiento de la temporada anterior. La temporada comenzará en agosto y los partidos se jugarán entre semana y todos los clubes seguirán compitiendo en sus respectivas ligas nacionales.
Los 20 clubes se separarán en dos grupos de diez que jugarán partidos de ida y vuelta: los tres primeros de cada grupo se clasificarán automáticamente para los cuartos de final. Los equipos que terminen en cuarta y quinta posición jugarán un playoff adicional a doble partido. Posteriormente se jugarán playoffs de doble partido a partir de cuartos para llegar a la final, que se disputará a partido único, a finales de mayo, en una sede neutral. Además, una vez comenzada la competición masculina, se pondrá en marcha la liga femenina.
Por su parte a través de un comunicado, la FIFA expresó en la noche del domingo su «desaprobación a una «liga europea cerrada y escindida», aunque a diferencia de la UEFA, no mencionó posibles sanciones a los clubes y jugadores, e incluso llama al diálogo entre las partes.
La FIFA indica que «desea aclarar que se mantiene firme a favor de la solidaridad en el fútbol y de un modelo de redistribución equitativa que pueda contribuir al desarrollo del fútbol como deporte, especialmente a nivel mundial, ya que el desarrollo del fútbol mundial es la misión principal» del organismo, comienza el comunicado del ente rector.
«En nuestra opinión, y de acuerdo con nuestros estatutos, cualquier competición de fútbol, ya sea nacional, regional o mundial, debería reflejar siempre los principios fundamentales de solidaridad, inclusión, integridad y redistribución financiera equitativa», agrega el texto de la FIFA.
En la misma línea de FIFA se manifestaron las Federaciones nacionales de España, Inglaterra e Italia, como los organismos que fiscalizan sus respectivos torneos nacionales y calificaron el nuevo proyecto como «cínico».
«La UEFA, la Federación Inglesa de Fútbol y la Premier League, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y LaLiga, y la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) y la Lega Serie A han sabido que algunos clubes ingleses, españoles e italianos están planeando la creación de una llamada Superliga cerrada», comienza el comunicado.
«Si esto sucediera, queremos reiterar que nosotros, la UEFA, la FA inglesa, RFEF, FIGC, la Premier League, LaLiga, Lega Serie A, pero también la FIFA y todas nuestras federaciones miembro, seguiremos unidas en nuestros esfuerzos para detener este cínico proyecto, un proyecto que se fundamenta en el interés propio de unos pocos clubes en un momento en el que la sociedad necesita más que nunca la solidaridad», amplia el texto que tiene el aval de la UEFA y las autoridades futbolísticas de los países a los que pertenecen los 12 clubes que pretenden crear la Superliga.