Esta decisión del tribunal implica que la condena ya es firme, y las autoridades han procedido a su detención inmediata.
El Supremo también ha duplicado la cuantía de la indemnización por responsabilidad civil que los condenados tendrán que abonar colectivamente a la víctima, que pasa de los 50.000 hasta los 100.000 euros.
Uno de los sentenciados de La Manada, Antonio Manuel Guerrero Escudero, ha sido declarado culpable, además, de un delito de robo con intimidación, por sustraer el teléfono móvil de la víctima. En este sentido, el fallo de los jueces detalla que el escenario intimidante en el que tuvo lugar ese hecho concreto hace que la sustracción del móvil no pueda ser calificada como un hurto –como constaba en la sentencia anterior–, sino como un robo con intimidación. Por tanto, a su pena de 15 años por la agresión sexual se añaden otros dos por este otro delito, sumando un total de 17 años de cárcel.
El hecho poco habitual de que el alto tribunal haya dictado su fallo en el mismo día en el que ha tenido lugar la vista pública indica que, con toda probabilidad, existía ya entre los magistrados una postura clara a partir de los escritos presentados por las partes, que no se ha visto modificada por los argumentos presentados en la sesión de este viernes.