Sin embargo, los hospitales no dan abasto y no tienen la indumentaria necesaria. “Básicamente, necesitan todo”, dijo el Dr. Inobert Pierre, pediatra de la organización sin fines de lucro Health Equity International. Y agregó: “Muchos de los pacientes tienen heridas abiertas y han estado expuestos a elementos no tan limpios”.
Otra ciudad fuertemente tocada es Jeremie, en donde la falta de hospitales ha llevado a que los médicos intenten atender a las personas afectadas en colchones o camillas debajo de los árboles de las carreteras. Según le dijo el director de la Agencia de Protección Civil, Jerry Chandler, a Reuters: «Hay instalaciones muy importantes que son disfuncionales mientras hablamos y las que son funcionales están recibiendo un desbordamiento de pacientes».
El panorama a nivel nacional no es más reconfortante: unas 13.649 casas fueron destruidas, por lo que la cifra de muertos podría aumentar. Escuelas, hospitales, iglesias y locales se desplomaron o quedaron gravemente dañados.
Además, las cifras pueden crecer debido a que aún no se ha podido entrar a zonas de difícil acceso. Según comunicó Alix Percinthe, coordinador de campo de ActionAid Haití: “En algunas aldeas, vi que la mayoría de las casas estaban destruidas o dañadas. Estas son comunidades pobres que ya eran vulnerables”.
Las labores de búsqueda se dan a contrarreloj debido a la posible llegada de la tormenta Grace. Las predicciones apuntan a que esta podría ingresar al país el lunes por la noche. Por lo que la Agencia de Protección Civil, hizo un llamado a la ciudadanía, advirtiendo que podrían estar enfrentándose a fuertes lluvias, mares agitados, deslizamientos de tierra e inundaciones. Igualmente, anotó que se esperan entre 5 y 100 mililitros de lluvia por cada metro cuadrado.
“Miles de personas que duermen en las calles estarían expuestas a las lluvias torrenciales en medio de un riesgo creciente de enfermedades transmitidas por el agua», alertó el jefe del organismo.