Kluge insistió en la necesidad de actuar de forma «proactiva» y defendió reimplantar medidas sociales y de salud pública, asegurando que si la evolución actual continúa, medio millón de personas podrían morir en Europa y Asia Central de aquí al febrero de 2022 en caso de no reaccionar.
Mascarillas
Según «proyecciones fiables», el 95 % de uso generalizado de la mascarilla salvaría hasta 188.000 vidas del medio millón de muertes calculado hasta febrero, aseguró la OMS.
«Debemos cambiar nuestra táctica, de reaccionar a los rebrotes de covid-19 a prevenir que ocurran en primer lugar», afirmó Kluge.
Las vacunas han posibilitado que pese a rozar el récord de nuevos casos, las muertes se hayan reducido a la mitad, pero la cobertura varía mucho: mientras ocho países de la región superan el 70 % de la población con la pauta total, en otros el porcentaje no llega al 10 %.