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El MIEM considera que el precio preferencial de electricidad que reclama la empresa es demasiado bajo, y que no está resuelto quién asumiría el costo extra de abastecer la planta en los momentos en que baje la generación de energías renovables.
Las autoridades del Poder Ejecutivo vienen intercambiando posturas con la compañía en torno a tarifas, localización, infraestructura y logística, con el objetivo de plasmar un memorándum de entendimiento que, según indicó días atrás la ministra del MIEM, Fernanda Cardona, se está "cerrando" con los distintos organismos públicos involucrados. "Estamos intercambiando para poder cerrarlo, ese es el ánimo, que no se pierda ese proyecto, que tenga viabilidad", dijo la jerarca.
El proyecto de HIF en Paysandú, anunciado oficialmente en junio de 2023, prevé una inversión de 5.385 millones de dólares en cuatro etapas, con 1.400 empleos en promedio durante la construcción y unos 300 puestos directos en la operación. La administración anterior lo presentó como la mayor inversión privada de la historia del país.
Según las conversaciones en curso, una vez que se cierre el memorándum de entendimiento, la empresa deberá conseguir financiamiento, confirmar contratos de demanda con clientes del exterior para sus combustibles sintéticos, y recién entonces estará en condiciones de tomar la decisión final de inversión, algo que se estima ocurrirá hacia fines de 2027 o incluso durante 2028.
Atraso y críticas políticas
La firma del memorándum, que originalmente estaba prevista para marzo, se postergó primero hasta fines de junio y todavía no se concretó, en parte por las diferencias en torno a la tarifa eléctrica preferencias que la empresa solicita a UTE y la que ofrece el ente, y también por los tiempos de los permisos ambientales.
Esa demora generó críticas, principalmente del intendente nacionalista de Paysandú, Nicolás Olivera, quien sostuvo el 22 de julio en el programa Palabras cruzadas de radio Sarandí que el gobierno "se ha tomado demasiado tiempo" para analizar el proyecto. Olivera contrastó la actitud del presidente Yamandú Orsi, a quien atribuyó una búsqueda activa de condiciones para cerrar el acuerdo, con lo que calificó de declaraciones "erráticas" de la ministra Cardona: "Si sale, es un poco pese a la ministra y no gracias a la ministra".
Fuentes del MIEM aseguraron que la ministra "no se opone" al proyecto, sino que la ecuación energética "no termina de cerrar" según el asesoramiento técnico que recibe de las distintas direcciones de la cartera y de UTE. La Dirección Nacional de Energía (DNE) viene evaluando los costos de mantenimiento y uso de las redes, y advirtió sobre el riesgo de acordar precios preferenciales que no reflejen el valor real de esos servicios.
El punto más sensible es qué pasa si escasea la generación renovable en un momento de alta demanda de HIF: en ese escenario, UTE debería encender la central térmica de Punta del Tigre, en San José, para cubrir el faltante, un costo adicional que, según una fuente del ministerio, podría rondar los 50 millones de dólares anuales y que no está contemplado en los números que planteó la empresa.
A eso se suma la brecha de precios: HIF Global pretende pagar entre 40 dólares y 45 dólares por megavatio hora, un valor bastante alejado del que UTE tiene acordado con las plantas de celulosa, cercano a los 90 dólares, y más próximo, aunque todavía por debajo, de la franja tarifaria "muy rebajada" que ya ofrece el propio Ejecutivo.