«[Este hecho] se consuma sobre la sangre de los hermanos asesinados por fuerzas policiales y militares usadas para el golpe», agregó Morales.
En este sentido, Morales precisó que la autoproclamación atenta contra los artículos 161, 169 y 410 de la Carta Magna donde se determina «la aprobación o rechazo de una renuncia presidencial, la sucesión constitucional sobre presidencias del Senado o Diputados y la Supremacía de la Constitución».
La legisladora opositora Jeanine Áñez se autoproclamó presidenta provisional, tras la apertura de la Asamblea Legislativa en el Senado, y luego de suspenderse la sesión en Diputados por falta de quórum.
La bancada del Movimiento Al Socialismo (MAS) no pudo asistir al Parlamento, a pesar de haber solicitado «garantías» para que los congresistas lleguen a La Paz, ante las barricadas y la presencia militar que rodean al recinto.
Sobre la ausencia de estos legisladores, Áñez sotuvo que «el pueblo» había sido «testigo» de lo que habían hecho «todos los esfuerzos necesarios para canalizar la presencia de los asambleístas de las tres fuerzas políticas».
Asimismo, a través de un comunicado, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) de Bolivia reconoció el acto de posesión de Áñez.