Exabruptos, inversiones y dudas
La información sobre Uruguay es escasísima en la prensa internacional. Tienen que darse circunstancias especiales para que algo de este país concite la atención periodística. No obstante, hace pocos días toda la prensa de derecha tituló en primera plana la ristra de exabruptos que desde Astori hasta Mujica, pasando por nuestro candidato presidencial Martínez, lanzaron contra Venezuela. No sostengo que deban censurar el análisis crítico del régimen venezolano, ni el mellado liderazgo de Maduro, pero la utilización de la misma etiqueta ideológica con la que los diversos poderes hegemónicos pretenden dar un -nuevo- golpe de Estado allí, además de grotescamente simplista, constituye un involuntario auxilio a la barbarie. Una inversión de sentido, también capitalista, como la económica. Desde el período de entreguerras en el siglo pasado no asistimos a un ascenso de la ideología nazi en el mundo entero con semejante distribución geopolítica y poder. Que dirigentes nuestros se yuxtapongan a las excusas intervencionistas y oxigenen a un payaso autoproclamado como Guaidó en el caso venezolano, horripila.