«El hambre es por definición una sensación física incomoda o dolorosa, causada por un consumo insuficiente de energía alimentaria», cita el documento. Sobre este punto agregaron que, «cuando el consumo insuficiente se sostiene en el tiempo, el hambre se vuelve crónica, impidiendo el desarrollo de una vida normal, activa y saludable».
Explican también que las personas con hambre crónica, al no contar con acceso regular a suficientes alimentos, padecen «inseguridad alimentaria» y que determinar la cantidad de uruguayas y uruguayos que la padecen, solo es posible con instrumentos validados y no mediante visiones subjetivas.
Además, el documento aporta algunos datos sobre la situación en el país: «La inseguridad alimentaria grave en Uruguay se ubica en 6,4% y la inseguridad alimentaria moderada en 23,2%, según el ultimo reporte de FAO».
Negacionismo irresponsable
De acuerdo a las cifras consignadas en el documento, el 29,6% de la población padece inseguridad alimentaria, cifra que, según expresa el escrito, «da cuenta que la voluntad y accionar político, no han sido suficientes».
Al finalizar el comunicado, reconocen las acciones realizadas por el Estado y la sociedad civil organizada en el ultimo año para asegurar el acceso a los alimentos, pero rechazan que que se afirme la inexistencia de personas que padecen hambre.
«Negar la situación que hoy sufren muchas uruguayas y uruguayos es una irresponsabilidad que atenta contra las obligaciones que el Estado debe cumplir para garantizar el derecho a una alimentación adecuada».