Las afirmaciones le valieron el rechazo de la Asociación de Magistrados del Uruguay, que en un comunicado repudió “cualquier intento de presión o injerencia sobre los jueces y juezas”.
Por su parte el senador del FA, Charles Carrera, criticó también la decisión de Heber de ir a la audiencia. «Es muy grave que la Asociación de Magistrados denuncie que los jueces están siendo presionados por el Poder Ejecutivo. Le pedimos al Ministro Heber que reflexione, se ubique en su lugar y no avasalle a otro Poder del Estado. La Justicia debe tener independencia para actuar», escribió en su cuenta de Twitter.
Finalmente en las últimas horas la senadora frenteamplista, Liliam Kechichian, dijo que el episodio de Durazno es “institucionalmente muy preocupante” y consideró que Heber debió “dejar actuar a la Justicia” y “tener la camiseta puesta de todos los ciudadanos, los afectados también”, y no sólo de los policías.
“La mayoría de los policías son buenos policías, pero en ese caso debió permitir que la Justicia determinara. No puede hacer un acto que no tiene otra lectura que presionar a la Justicia, cuando todavía se estaba investigando”, reflexionó la legisladora.
Si bien la fuerza política todavía no definió los pasos a seguir, la interpelación al jerarca está arriba de la mesa.