Organizaciones periodísticas como los diarios The New York Times, The Washington Post y Wired se encuentran entre los que recibieron acceso al conjunto de documentos internos de Facebook que Haugen filtró originalmente a las autoridades estadounidenses y que fueron la base de una serie de mordaces artículos del periódico The Wall Street Journal.
Tráfico de órganos en Facebook
Los llamados ‘Facebook Papers’, facilitados por la ex empleada Haugen también dan cuenta de un episodio muy polémico en la vida de Facebook. Al menos desde 2018, y según esos documentos, los empleados de la red social tenían constancia de la existencia de traficantes de órganos que usan la red social para sus turbios negocios.
El asunto escaló a tal nivel que en 2019, el gigante Apple amenazó seriamente con retirar Facebook e Instagram de la App Store. Ante la amenaza, los empleados se afanaron por retirar el contenido problemático, las redes de tráfico de órganos, y a corregir su política de emergencia. El episodio lo describen en los documentos como una consecuencia «potencialmente grave» para el negocio. Lograron aplacar el enfado de Apple pero solo parchearon uno de los problemas internos.
¿Qué dicen desde Facebook?
Desde la compañía de Menlo Park han negado tajantemente cualquier acusación y han acusado a Haugen de seleccionar documentos para presentar al público una visión injusta y parcial de la cultura interna de Facebook.
Por su parte, Nick Clegg, vicepresidente de Asuntos Globales de Facebook rechazó cualquier acusación de esta forma: «En el centro de estas historias hay una premisa que es claramente falsa: que no ponemos en primer lugar a las personas que utilizan nuestro servicio, y que realizamos investigaciones que luego ignoramos sistemáticamente. Sí, somos una empresa y obtenemos beneficios, pero la idea de que lo hacemos a expensas de la seguridad o el bienestar de las personas malinterpreta lo que hacemos y dónde están nuestros propios intereses comerciales».