El mandatario pidió a Manuel Bartlett, titular de la Comisión federal de Energía (CEF) que ofreciera nombres de los involucrados en el mal manejo de los contratos y que luego se convirtieron en ejecutivos empresariales, y el primer nombre que surgió fue el de Calderón.
Además mencionó a otros ocho altos funcionarios de gobiernos anteriores que hicieron lo mismo, como Luis Téllez y otros directivos de CFE, quienes hicieron uso de su experiencia en la comisión energética para participar en el sector empresarial privado de energía eléctrica.
Bartlett acusó al expresidente Calderón, Luis Téllez, José Córdoba Montoya y Jesús Reyes Heroles entre otros y ratificó que los sectores privados en los que trabajaron han generado que se redujera la capacidad de CFE.
Por su parte, el presidente López Obrador comentó que hay siete gasoductos contratados por esos gobiernos que están parados a los cuales hay que pagarles cifras multimillonarias por compensación pues así lo determinan los contratos leoninos firmados que tanto perjudican el patrimonio mexicano.
‘De manera voluntaria estamos exhortando las empresas que tienen acuerdos con la CFE para que celebremos un convenio y se revisen contratos, y se haga el acuerdo de que no se van a aumentar los precios de la energía eléctrica’, dijo el mandatario.
Aseguró que de ninguna manera se va hacer por la fuerza, sino que están buscando una participación voluntaria de los implicados, por lo cual se va a realizar una convocatoria a las siete empresas dueñas de esos gasoductos que no funcionan y que el estado está subvencionando.
Los gobiernos de los expresidentes Calderón, Vicente Fox y Enrique Peña Nieto, han sido acusados de permitir el robo de gasolina pues tenían conocimiento de todo el entramado de los ductos perforados y el robo de camiones-cisternas, y se hicieron de la vista gorda.
Sin embargo, ninguno ha sido demandado oficialmente y el presidente López Obrador ha insistido en que no se trata de perseguir a nadie, sino de impedir a partir de ahora, que la corrupción continúe.