Gómez reveló como el asesino describió diez crímenes con completa naturalidad y sin demostrar una pizca de remordimiento. Incluyó los nombres de las víctimas, la ropa que vestían y la forma de ejecución.
El hombre declaró haber abusado sexualmente de alguna de las víctimas antes de asesinarlas y después haber vendido las pertenencias de las mujeres.
También confesó haber vendido un bebé de dos meses que ya fue recuperado. El feminicida vendió al bebé después de que su madre fuera asesinada.
Las autoridades encontraron en la residencia donde vivía la pareja con sus tres hijos -un bebé y dos niños- ocho recipientes de plástico. Estos, contenían restos humanos cubiertos de cemento. En un refrigerador, los especialistas encontraron más cuerpos congelados “envueltos en bolsas de plástico”
Una cantidad de personas se organizaron en Ecatepec en busca de las mujeres desaparecidas. Los exámenes psiquiátricos oficiales revelaron que el hombre presenta un trastorno mental psicótico y de personalidad. Su mujer “un retardo mental de nacimiento y un delirio inducido adquirido. “Pero los dos son capaces de distinguir el bien del mal».