Durante su intervención, el mandatario argentino instó al Mercosur a “priorizar la integración dinámica y competitiva”, por encima de los intereses particulares de cada gobierno de la región.
Al respecto dijo que “no hay futuro para países ermitaños” que se encierran en sí mismos o “emprenden aventuras en soledad”, en una clara referencia a la postura del Ejecutivo uruguayo.
«En este mundo cada vez más regionalizado no hay futuro para países ermitaños, no hay espacios para quien se encierra en sí mismo. Ni tampoco para quien subestima el riesgo de emprender aventuras en soledad. Nadie se salva solo, diría el Papa Francisco», expresó Fernández.
Asimismo, el mandatario aseguró que su país vive el “el desarrollo de otros países” como un logro propio. “El crecimiento de uno ha favorecido el del resto”, argumentó.
Otro de los tema discutidos durante la Cumbre fue la rebaja del 10% del Arancel Externo Común, sobre el cual presuntamente había consenso antes de la conferencia.
Sin embargo, en los últimos meses el gobierno uruguayo condicionó su apoyo a la medida, a que ésta estuviera acompañada por la modificación de la cláusula que impide a los socios del bloque negociar acuerdo comerciales por fuera del Mercosur.
El pedido uruguayo es compartido parcialmente por Brasil y Paraguay, y rechazado abiertamente por Argentina.
Las diferencias en este tema decantaron en que la Cumbre finalizara con una declaración firmada por Argentina, Brasil y Paraguay, que no fue suscripta por el gobierno uruguayo.
En el documento, los tres países firmantes se comprometen a revisar el Arancel Externo Común del bloque y discutir en el futuro la flexibilización reclamada por Uruguay.