Sin embargo, desde otras posturas acusan al gobierno, al Partido Nacional y también al Sifpom de intentar construir un relato según el cual ellos son los únicos defensores de la Policía.
Así lo señala, por ejemplo, el Sindicato Policial de Maldonado (Sipolma), que en un comunicado expresó su “preocupación” por “cómo el gobierno y más precisamente el Partido Nacional (PN), con la complicidad del Sindicato Policial de Montevideo (Sifpom), está tomando como propia la defensa de la Policía Nacional”.
Por el contrario, sostienen que dicha fuerza “no es patrimonio de un partido político o persona alguna”, sino que al contrario “es parte integral del Estado y a la Policía la defiende el Estado en su conjunto”.
“¿Protección de la Policía?”
Otro de los que salieron al cruce de este supuesto relato fue Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio, quien en una columna publicada en su cuenta de Facebook advirtió que “el discurso en torno a la policía se está instalando muy rápido, ahora con otro empuje desde las posiciones más conservadoras, para distanciarlos del gobierno de izquierda”.
Pereira sostiene que se trata de las mismas personas “que hace 17 años los tenían (a los policías) sin uniforme, sin profesionalización, sin salarios y sin sindicato”. “Es más, en la huelga de 1992, no tenían nada, y la medida tuvo que ser dirigida por esposas de policías”, recordó.
También criticó al actual ministro del Interior, Luis Alberto Heber, cuyo liderazgo “deja mucho que desear”.
El dirigente hizo referencia en su columna al salario de los efectivos policiales y aseguró que en la actualidad “ganan 18 jornales menos que en 2019 (..) sin negociación colectiva para la recuperación”.
Asimismo, opinó que “si de verdad se quiere apoyar a la policía”, hay que focalizarse en “la capacitación, evaluación periódica del personal, salarios y condiciones de protección del personal policial”.
Para Pereira, el nuevo relato sobre la Policía Nacional busca “demonizar” a quienes “nos preocupamos de profesionalizar a una policía que la encontramos fuertemente deteriorada en 2004, que para vivir tenían que dedicar todo el día y todos los días a ejercer tareas de 222”.
“Si habrá que construir datos y relatos, para entender bien quién protegió a la policía y quien dice protegerla pero por la vía de los hechos deteriora el salario y los instrumentos de seguridad para los/as policías”, agregó.