En su misiva, leída por su nieto Thiago Trindade ante el público, Lula asegura que el festival también fue un ‘canto de los trabajadores que no aceptan más el desempleo y la pérdida de sus derechos. El canto de los estudiantes, que no aceptan ningún retroceso en la educación’.
De igual manera, agrega, ‘el canto de las mujeres, que no aceptan renunciar a ninguna conquista histórica. El canto de la juventud, que no acepta que le roben los sueños, y de la juventud negra en particular, que ya no acepta ser exterminada. El canto de los que osamos soñar, y transforman sueños en realidad’.
Denuncia que ‘nuestros adversarios quieren más armas y menos libros, menos música, menos danza, menos teatro y menos cine. Y nosotros insistimos en leer, escribir, cantar y bailar, insistimos en ir al teatro y hacer cine’.
Nada más peligroso para nuestros adversarios que un pueblo que canta y es feliz. Que hace del arte y de la cultura instrumentos de resistencia. Vamos a la lucha, sin miedo de ser felices, con la certeza de que el amor siempre vence, subraya finalmente el fundador del Partido de los Trabajadores.