La realidad es que, ante la poca disponibilidad, muchas personas optaron por la reventa, pero eso es peligroso, ya que una persona puede vender su código QR (la entrada) a muchas personas, y solamente ingresará el primero que lo utilice en la puerta de acceso.
Los precios de la reventa llegan hasta los US$ 200, muy lejos de los 6.000 pesos argentinos que valen en realidad.
Pero no se queda ahí, sino que empresas de viajes han adquirido una buena cantidad de boletos y los están vendiendo en forma de paquetes. Estos cuestan, según la empresa, entre US$ 300 y US$ 500. Además, esas personas saldrían el sábado en la noche de Uruguay y se irían ni bien finalice el partido, sin poder recorrer la ciudad de La Plata.
A las afueras del hotel Grand Brizo, donde concentra la delegación celeste, se han agrupado hinchas pidiendo entradas a los dirigentes para el próximo domingo.
Otra vía para acceder a la reventa es a través de Mercado Libre en su versión argentina, donde aparecen precios variados, que van desde los 80 mil pesos del país vecino (12.800 uruguayos) a 120 mil (19 mil de los nuestros).