Vaz determinó que existía una «fluida relación» entre Cardoso y Pereira, que concordaba con una denuncia anónima «que señalaba la amistad entre ambos», y citó nueve hechos en los que tanto Cardoso como miembros de su familia realizaron solicitudes.
Se trata, entre otras, de un pedido en “tono imperativo” de la asistencia a una víctima de violencia de género.
Una consulta sobre una camioneta incautada con 110 kilos de droga que pretendía incorporar a su cartera.
El envío de un móvil debido a la rotura de un vidrio al auto del jerarca. Un pedido de Cardoso para conocer el titular del número telefónico autor de la estafa. Una llamada en plena madrugada para denunciar picadas de motos y ruidos molestos frente a su casa.
En otro caso, Cardoso consulta si se había realizado espirometría a una señora accidentada, conocida de su mujer.
El fiscal Vaz concluyó que si bien Cardoso solicitó a Pereira “que realice determinadas actuaciones a nivel policial”, de tipo “particular”, “no surge” que el ministro “haya cometido delito alguno”, por lo que no está siendo investigado.