El PT tiene además la intención de movilizar a la sociedad civil para aumentar la presión popular y obligar al presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, a comenzar el proceso de una de las 40 peticiones de destitución del exmilitar.
Las centrales sindicales también preparan actos y eventos importantes en todo el país. Teniendo en cuenta las limitaciones impuestas por la enfermedad se celebrarán asambleas en los lugares de trabajo por la mañana y actos simbólicos en la calle.
‘Convenceremos a la mayoría de la población brasileña de que, con Bolsonaro ya no es posible’, afirmó el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Sergio Nobre, cuando llamó a la movilización de este viernes.
El propósito de los organizadores es protestar en pequeños grupos respetando las reglas de aislamiento social, con carteles y silbatos simultáneamente.
La jornada es una reacción a la escalada autoritaria de Bolsonaro, quien, según sus detractores, ofende a la Constitución, comete delitos de responsabilidad y muestra un desprecio por la vida de los brasileños, al abogar por el fin de la cuarentena como medida para contener la pandemia.
Brasil registró 69.184 muertes al sumar 1.220 en las últimas 24 horas y contabilizó 1.755 779 contagios de Covid-19, según el último de reporte del Ministerio de Salud.
El gigante sudamericano es el segundo país en el mundo con las mayores cifras de contagios y expiraciones por el patógeno, detrás de Estados Unidos.