«Un trabajador no debería tener que comer un sándwich vencido», señaló Álvaro García Alonso y cuestionó la actitud de la cadena de supermercados. «Muy triste», remató.
«Da tristeza leer tanta gente condenando al flaco que echaron del Devoto por comer un «sanguche» podrido. Me gustaría vivir en una sociedad donde el hambre de la gente valga más que la propiedad privada y la guita», agregó otro usuario.
«El Uruguay se divide entre los que condenamos a Devoto y los otros…», señaló con un insulto uno de los que se sumaron al debate.
«Una respuesta más repulsiva y deshumanizada no se conseguía», añadió Valentina criticando la medida.
También el Sindicato de Geant se sumó a los reclamos y se solidarizó con los empleados de Devoto. Según el tuit del sindicato del Geant, el trabajador tenía hambre e igualmente la empresa lo despidió.
La polémica llegó también a la falta de difusión de la noticia en algunos canales y sitios web.