Más allá de la pandemia, sostiene, lo profundo de la crisis no tiene en esta “su verdadera causa”, sino en las decisiones de política económica del gobierno”.
La insuficiente respuesta de las políticas públicas, la escasa atención a los sectores más afectados y “una decidida acción” dirigida a contraer los ingresos de trabajadores y jubilados, provocaron que todo el costo recayera sobre los sectores de ingresos fijos y dependientes del Estado o del mercado interno, añade.
Precisa que se impulsó un ajuste fiscal regresivo y se promovió un deterioro general de las empresas públicas y la contracción del gasto público a partir de la rebaja de salarios y jubilaciones.
Para el sindicato bancario se procedió a la mayor transferencia de recursos de la sociedad a favor de los sectores privilegiados.
“Se consolidó así una profunda concentración de la riqueza”, afirma.
Enorme concentración
Si se toman únicamente las cuentas con más de US$ 250.000, estas acapararon el 73 % del crecimiento de los depósitos, agrega. Son propiedad de 0,7 % del total de clientes de los bancos lo que equivale a 19.000 empresas y personas.
A esta concentración alcanzada en el ámbito local se debe sumar el incremento de los depósitos en el exterior. Estos alcanzaron, al cierre de marzo de 2021, los US$ 8.711 millones lo que equivale al 16 % del PBI.
Un ejemplo de esta concentración es el sector agro-exportador. Aquí el proceso de acumulación combina un incremento generalizado de precios con valores históricamente altos, con volúmenes de exportación superiores a los de 2019.
Este sector, así como la química y sanitaria, el software y el sector financiero, “es parte de un grupo importante de ganadores en la crisis”.
Informe completo de AEBU.