Rodríguez dijo que «es claro que detrás de esto hay una firme intención de desmantelar Ancap, de hacerla desaparecer. Ni si quiera de privatizarla, porque a lo largo de la historia se han utilizado varias metodologías. Primero fue la privatización, después fue la asociación y ahora lo que se plantea directamente hacerla desaparecer».
«Es mentira que detrás de la libre importación de combustible se persigue el objetivo de bajar las tarifas porque eso no es real, no es posible», aseguró Rodríguez.
También profundizó sobre el proyecto de ley dado a conocer en las últimas horas. «El gobierno electo propone en esta ley de urgente consideración una serie de cuestiones que tienen que ver con el proyecto neoliberal y esto nos lleva a otra reflexión. Nosotros tenemos claro el camino y nos estamos preparando para eso y dentro de lo que es la interna de la Federación estamos tratando de nuclearnos, de hacer una mesa coordinadora con todos los sindicatos que gestionan Ancap para fortalecernos en la línea de acción. Además, vamos a tener una reunión de las direcciones en febrero y seguramente en marzo vamos a realizar una asamblea en conjunto. Lo hemos venido analizado todo este tiempo y ya tenemos una estrategia trazada de todo el movimiento sindical».
Rodríguez enfatizó que la ley «hay que analizarla no solo de la forma que puede impactar a un solo sindicato, porque este es un proyecto neoliberal, muy clasista, porque está claro que se persiguen cuestiones más de fondo y como tal tenemos que analizarlo. Por lo pronto, la primera medida de la Federación es pedirle una reunión al Partido Colorado para saber que opinan los batllistas de esta propuesta y también al Partido Independientes. También tenemos pensado que nuestra área jurídica analice de principio a fin el proyecto y luego en la interna de nuestra central sindical definir las estrategias. Esto no es solo defender el monopolio de Ancap, esto es más profundo».
Es claro que se vienen momentos complicados. El presidente de la Federación dijo que «los momentos difíciles comenzaron cuando se confirmó el triunfo de la derecha. Desde ese momento nos estamos preparando para afrontar esos momentos difíciles que se encaran con mucha organización, con mucha conciencia y con todo el movimiento obrero, el movimiento sindical y con todos los sectores populares organizados para enfrentarlos con una línea de acción unitaria para que esto tenga el resultado que esperamos. Se vienen tiempos difíciles, pero que haya ganado la derecha no quiere decir que van a implementar su programa de gobierno como lo tienen planteado. Han ganado una batalla electoral pero ahora se viene una batalla social que la vamos a dar con toda nuestra convicción, con toda nuestra firmeza y organizados sobre todas las cosas».