¿Está en marcha un Golpe blando?
EH Bildu estaría integrada por militantes de las extintas Aralar y EA así como de Sortu y estaría marcada por el estigma de su reticencia a condenar el terrorismo de ETA, lo que le habría convertido a ojos del establishment español en un “paria político”. Sin embargo, el apoyo de Bildu a los Presupuestos del gobierno Sánchez escenificaría la asunción de Bildu como colaborador externo del Gobierno de Sánchez , lo que de facto supone otorgarle “la legitimidad democrática al otrora paria político” (EH Bildu), acuerdo que habría encendido las alarmas en el establishment españolista. En consecuencia, asistiremos a la quinta fase desestabilizadora, conocida como “Ave Fénix” que intentará reeditar el Tejerazo del 1.981, en el que los líderes políticos confinados en el Congreso fueron “invitados” a aceptar un acuerdo tácito por el que se declaraban intocables el status quo dominante (establishment) asociado al sistema monárquico (Felipismo), al sistema político bipartidista, al eurocentrismo y a la defensa de la “unidad indisoluble de la nación española”.
En este contexto se encuadran las cartas dirigidas al Monarca y firmada por ex-mandos del Ejército en el que le muestran su “apoyo y lealtad en estos momentos difíciles para la Patria” al tiempo que culpan al Ejecutivo social-comunista de “amenazar con la descomposición de la unidad nacional”. Así, caso de producirse el “golpe blando” y la disolución del Gobierno Sánchez, asistiremos a la convocatoria de nuevas elecciones de las que surgirán un Gobierno de Salvación PSOE-PP que procederá a la adopción de medidas austericidas siguiendo los dictados de la Troika europea. Dichas medidas se traducirán en una dramática reducción de los subsidios sociales que afectarán a la duración y cuantía de las prestaciones de desempleo, pensiones de jubilación y viudedad así como a una severa reducción de los sueldos del funcionariado que significarán de facto el retorno a escenarios económicos de la postguerra.