Aunque las candidatas a la corona no firman un contrato de trabajo con la organización, su relación debe analizarse como la de un asalariado, aseguró la asociación, apoyada en una decisión judicial de 2013 sobre el concurso Míster Francia. El Código de Trabajo prohíbe, en una contratación, cualquier criterio vinculado a la moral, la edad, la situación familiar o la apariencia, explicó Violaine De Filippis-Abate, abogada de «Osez le féminisme».
Las demandantes reclaman que obliguen a los organizadores a suprimir del reglamento dichas clausulas, así como aquellas que prohíben fumar en público, llevar tatuajes visibles o piercings.
Por el momento, la compañía Miss France no se pronunció sobre esta demanda.