Consultado sobre cuáles son las alteraciones más frecuentes que se presentan, Quian dijo que son las relacionadas con las características socioambientales. En ese sentido, sostuvo que está comprobado que el niño al que no se le habla, no se le canta, no se lo estimula para tener un buen desarrollo termina con problemas de desarrollo. Si el pediatra detecta esto a tiempo, se evita, en muchos casos, que el niño sea derivado a otro profesional y se toman acciones directamente con su familia.
Por otra parte, Quian recordó que la mortalidad infantil en Uruguay es la más baja de América Latina y el índice de prematurez oscila en el 9 %. En ese sentido, el ministro interino explicó que con estos elementos se necesita una buena guía para que esos niños transiten una buena infancia.