En una mención al expresidente del Ecuador, Jaime Roldós Aguilera (1979-1981), Lasso también subrayó los problemas enfrentados por las comunidades rurales que sufren la escasez de varios servicios básicos como el agua potable. El presidente que ha devuelto el Ecuador a la derecha después de la era socialista del presidente Rafael Correa prometió retomar la promesa de Roldós: “Agua para el pueblo”. “Y no solo agua” añadió, “pero también infraestructura esenciales”.
El nuevo presidente aseguró que su Gobierno trabajará hacia “un país más justo con las mujeres, más responsable con la naturaleza, y más equitativo con los más necesitados”.
Lasso afirmó que el “Ecuador de los encuentros” será el de la lucha por la igualdad de género. Insistió en que este tema es un problema nacional y que debería ser abordado por el Gobierno. “Cuando el desempleo afecta más a la mujer que al hombre, cuando la mujer ecuatoriana gana menos por el mismo trabajo, se produce una inequidad que desgarra el tejido social” dijo, recordando que los derechos de las mujeres son derechos humanos y asegurando que todas las políticas necesarias serán puestas en marcha para garantizarlos.
El rey Felipe VI de España, los presidentes de Brasil, Jair Bolsonaro; Haití, Jovenel Moise, y República Dominicana, Luis Abinader, así como los cancilleres de Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Uruguay, Guatemala, Bolivia, Argentina y España y otras altas autoridades de varios países e instituciones internacionales solemnizaron la investidura del nuevo gobernante ecuatoriano.
Lasso, de 65 años, sustituyó a Moreno, quien dejó el poder tras cuatro años como Presidente de un país agobiado por una aguda crisis económica y sanitaria, debido a la pandemia del coronavirus y al caos económico del país.