Falta ahora determinar el carácter de las medidas cautelares y no se descarta que se determine la prisión preventiva.
El pedido de la fiscal fue la culminación de meses de trabajo en los que se tomó declaración a 11 víctimas, además de testigos; se realizaron pericias de los teléfonos de Penadés y de Mauvezín, y también solicitó información a la empresa Meta —propietaria de Instagram y Facebook— con el fin de acceder a chats, que no son los que circularon en redes sociales.
La audiencia comenzó más tarde de lo previsto ya que la defensa de Penadés solicitó aplazar la instancia. Al ingresar a la sede penal, Penadés dijo estar tranquilo: “Estoy muy tranquilo, con la tranquilidad de la inocencia. No le tengo miedo a nada”.
Insistió en que no conoce a las personas que lo denunciaron. “No las conozco”, aseguró.
Los abogados defensores solicitaron la suspensión de la audiencia. Argumentaron que necesitaban analizar la documentación. Desde el punto de vista de la fiscal Ghione, los planteos de la defensa eran "chispas para embarullar". La solicitud fue rechazada por la jueza Vargas.
Previo a la audiencia se supo que al menos cuatro víctimas denunciaron ante Ghione la presencia de autos sospechosos frente a sus casas.