Según explican los expertos, «cuando un estadounidense gana un dólar de salario, ese dólar se grava inmediatamente a los tipos ordinarios del impuesto sobre la renta, pero cuando gana un dólar porque sus acciones aumentan de valor, ese dólar se grava a un tipo preferente bajo o no se grava […] haciendo que este tratamiento preferente de las ganancias de las inversiones sea un valioso beneficio para los estadounidenses más ricos», señala el documento.
«Tú pagas lo que te corresponde en impuestos. Ya es hora de que los superricos paguen también los suyos», comentó a través de Twitter el presidente estadounidense, Joe Biden, tras la publicación del informe. «Amigos, no quiero castigar el éxito de nadie. Pero los que están en la cima se han beneficiado durante demasiado tiempo», escribió más tarde en la misma red social.
El estudio salió a la luz en un momento en el que el mandatario y la bancada demócrata presionan en el Congreso estadounidense la aprobación del plan económico ‘Build Back Better’, que entre sus objetivos busca un recorte «histórico» de impuestos para las familias de clase media y pequeñas empresas del país, medida que se espera beneficiará a cerca de 50 millones de familias, así como un incremento de las contribuciones para los más ricos.