Esta iniciativa del gobierno busca evitar el alza de precios en los productos de primera necesidad en medio de la emergencia sanitaria provocada por el nuevo coronavirus, y las consecuencias sociales y económicas que tiene en miles de familias.
La medida surge también en momentos en que la inflación de abril subió a 10.86% en el acumulado de los últimos 12 meses, el dato más alto desde mediados de 2016.