Piyaguaje agradece, sobre todo, porque ella ha sido testigo de lo que sucede en los territorios con explotación petrolera: "Yo vengo de una nacionalidad indígena donde hay petróleo. Allí hay mucha contaminación, y hay muchas enfermedades. Rechazamos profundamente la inserción de las empresas petroleras en la Amazonía porque nos ha traído más pobreza, más contaminación y más problemas sociales".
Antonella Calle, de Yasunidos, considera que el triunfo del Sí en la consulta del Yasuní también representa una buena noticia para los pueblos indígenas en aislamiento voluntario que habitan en ese parque nacional. Mongabay Latam ha reportado en varias ocasiones cómo las carreteras y plataformas petroleras se acercan a la Zona Intangible, donde habitan estos pueblos dentro del área protegida.
Con la decisión que tomó el pueblo ecuatoriano, la industria petrolera que opera desde hace varios años en el bloque 43 ITT, no podrá abrir nuevos pozos y tendrá un año para salir progresivamente de este sector de la Amazonía. La producción actual del bloque es de aproximadamente 58 000 barriles diarios de petróleo, lo que representa un 12 % de la producción nacional que ronda los 481 000 barriles por día.
Para llegar a las votaciones de la consulta popular del Yasuní tuvieron que pasar más de 10 años. En 2013, tan pronto se supo que la Asamblea Nacional le había autorizado al entonces presidente Rafael Correa la explotación petrolera en el parque Yasuní, se creó el Colectivo Yasunidos y se recolectaron más de 700 000 firmas para convocar a la consulta popular. Esta no procedió porque la autoridad electoral anuló cerca del 60 % de ellas. Las organizaciones sociales apelaron la decisión ante varias instancias judiciales hasta que el proceso llegó a la Corte Constitucional, que confirmó un fraude en la revisión de las firmas y, una década después, dio vía libre a la anhelada consulta popular.
"Los datos que provee la ciencia dan luces sobre la necesidad de conservar y proteger esta área de alta diversidad biológica y cultural [el parque Yasuní], y con ello evitar el llamado ‘punto de no retorno’ en la Amazonía. Por eso, desde WWF creemos que es indispensable caminar hacia un cambio de modelo de desarrollo basado en la justicia social y ambiental, así como una transición energética", dice Tarsicio Granizo, director de WWF Ecuador y exministro de Ambiente.
Vía Mongabay Latam