Y como si ese mensaje no fuera suficiente, el pontífice también estuvo con la sobrina de Leonié Duquet, una de las monjas francesas desaparecidas durante la última dictadura cívico militar.
El encuentro con ambos tuvo lugar al finalizar la Audiencia General en la Plaza San Pedro, luego de la tradicional reunión abierta que el Papa mantiene con los fieles, y a la vez fue la primera exposición pública del pontífice tras su último viaje apostólico y del receso estival europeo.
Allí, el argentino Jorge Bergoglio estuvo cara a cara con el hijo de Cristina Navajas y Julio Santucho, y nieto de Nélida Navajas, la fallecida secretaria de Abuelas de Plaza de Mayo que durante años luchó por el hallazgo que tuvo lugar a finales de julio último.
Francisco no solo saludó al nieto 133 sino también a parte de su familia que, a la vez, estuvo acompañada por la monja francesa Genevieve Jeanningros, sobrina de Leonié Duquet.
No es la primera vez que el pontífice argentino se reúne con víctimas del terrorismo de Estado desatado contra militantes, trabajadores y civiles sin participación política durante la década de 1970.
Desde el inicio de su pontificado ya había mantenido reuniones públicas y privadas con las referentes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, Estela Carlotto y Taty Almeida, entre algunas.