Quien se ha hecho cargo de su administración, por mandato de su madre tras la muerte de Pinochet, ha sido Marco Antonio. Sin embargo, según la acción legal, ese encargo se extinguió cuando falleció Hiriart.
Así, a casi cinco años de la muerte de la viuda del dictador, Jacqueline Pinochet presentó una acción legal en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, que investigará la Fiscalía metropolitana oriente, en la que imputa a su hermano de apropiarse indebidamente de las propiedades, según divulgó La Tercera. Representada por el abogado Jorge García, acusó a Marco Antonio Pinochet de no haber rendido cuentas al respecto y, además, dijo de él que tiene una conducta de “maltrato habitual” hacia ella.
Según la acción judicial, los ocho bienes inmuebles, tras el fallecimiento de los padres, “ingresaron a la masa hereditaria” de los cinco hijos. Y agrega que Marco Antonio Pinochet, a quien se identifica como “el querellado” realizó “diversos actos de administración y disposición, sin la autorización de ninguno de los miembros de la comunidad hereditaria y respecto de la totalidad de los bienes que constituían la masa hereditaria, distrayendo hacia sus cuentas corrientes particulares los precios de venta y cánones de arriendos de los diversos muebles e inmuebles que constituían el haber”.
Las otras cuentas
En febrero de 1991, la Comisión nacional chilena de verdad y reconciliación publicó un informe en el que se detallaban los abusos contra los derechos humanos que resultaron en muertes y desapariciones durante el régimen militar.
Según el informe, 2296 personas fueron asesinadas durante esos 17 años. Estimaciones posteriores elevan el número de personas desaparecidas a 3400.