Sin embargo, el hallazgo de imágenes en el celular del piloto Gholamreza Ghasemi (que fue obtenido por orden del juez Federico Villena a pedido de la fiscal Cecilia Incardona) en las que se lo ve como integrante del Guardia Revolucionaria Al Quds puso a las autoridades argentinas en alerta. Según Página/12: "También hay imágenes de misiles, tanques y de alguna bandera que dice 'muerte a Israel0, según una primera traducción del farsí". Los textos aún no se han traducido del farsí, las autoridades esperan que arrojen más datos.
Ghasemi fue imputado por la fiscal Incardona por información recogida en un informe del FBI en el que se afirma que el piloto fue ejecutivo y parte del directorio de Oeshm Fars Air que hace unos años (según la agencia norteamericana) realizó vuelos entre Teherán y Beirut llevando armamento. El texto no tiene valor legal y no puede usarse en causas judiciales, según explica el propio documento al inicio; sin embargo, la justicia argentina lo utilizó como prueba. Y ahora, las imágenes en el celular del piloto, aunque viejas, podrían ser empleadas como indicio.
El documento del FBI sostiene que Ghamesi era CEO de la empresa aérea iraní que era dueña del avión hasta el año pasado y está "conectada con entidades designadas/sancionadas que están ayudando al régimen iraní en actividades terroristas y desarrollo de ADM (armas de destrucción masiva)", lo que representa "alerta alta: entidad afiliada a entidades designadas/sancionadas/ilícitas” y que el nivel de riesgo para la seguridad mencionado es de 89%".
De acuerdo con Página/12 el responsable para América Latina de la agencia israelí de Inteligencia conocida como Mossad se contactó con funcionarios del gobierno nacional y les señaló que eso era así, pero ya no y él "no tiene objeciones con el avión de Emtrasur. Efectivamente cuando estuvo en manos iraníes se utilizó para traficar armas, pero no tenemos ninguna evidencia de alguna actividad terrorista desde que lo compró la venezolana Conviasa, en julio de 2021. Tampoco tenemos una acusación contra el piloto, Gholamreza Ghasemi. Ocupaba un cargo gerencial en materia comercial en Mahan Air. No somos nosotros (el Mossad) el que empuja las sospechas: es otra embajada. Nosotros no tenemos nada que decir: la inspección del Boeing estuvo muy bien, correspondía verificar si había explosivos, cosa que se hizo, y no tenemos sospecha alguna sobre la carga de autopartes para la empresa Volkswagen".
El documento del FBI, además, ha generado reticencias por su seriedad y objetividad, desde una perspectiva de geopolítica internacional. Las fuentes de los servicios de inteligencia lo tomaron como "un informe tomado del Rincón del Vago. Un texto real de inteligencia no tiene tres páginas, sino 50. Exhibe fotos, diagramas, hechos concretos, días y horarios de supuestos vuelos a Beirut, testimonios, operaciones concretas. No hay un dato preciso sobre la relación de Ghasemi con un acto terrorista. Para colmo, es un informe en teoría secreto que volantearon en todas las redacciones. Eso demuestra que se trata de material político que ni siquiera pasaría el Wikipedia de la inteligencia", analizó un exprofesor de la SIDE en diálogo con Página/12.