Este martes en la madrugada finalizaron los 30 días de régimen de excepción aprobados por la Asamblea, pero a petición del presidente Bukele, los diputados oficialistas aprobaron una extensión de 30 días más.
Las pandillas, un fenómeno considerado como herencia de la guerra civil salvadoreña (1980-1992) y que se fortaleció con la deportación de pandilleros de Estados Unidos, han resistido a los planes de seguridad implementados en las últimas cuatro administraciones de este país centroamericano.
Detenidos
Bukele, informó la madrugada del miércoles sobre la captura de más de 1,400 personas en 24 horas, la cifra más alta registrada durante el régimen de excepción, y que ya totaliza 19,720 personas detenidas.
De estas cifras, de detenidos, hasta ayer se conocía que unos 8,310 ya habían sido procesados en los juzgados especializados, tras ser acusados por agrupaciones ilícitas por la Fiscalía General de la República; también se supo de al menos dos audiencias donde enfrentaban imposición de medidas, unas 460 personas ligadas a pandillas; de ser enviados a prisión provisional, la cifra incrementaría a 8,779 judicializados.
De esas cofras al menos 1,620 menores de edad, entre los 12 y 17 años, según un informe de detenciones que fue validado por defensores de derechos humanos que siguen de cerca el tema.
Lo anterior implica que en promedio las autoridades han detenido a 65 jóvenes cada día a nivel nacional y que todos ellos tienen asegurada su permanencia en detención provisional mientras se resuelve su situación jurídica.
Del total de detenidos resulta difícil aclarar cuántos son pandilleros debido a la reserva de las audiencias y el poco acceso que muestran las fuentes oficiales, como la Policía Nacional Civil y la Fiscalía General de la República. También es difícil definir cuántos de estos ya fueron enviados a una detención provisional en un centro de internamiento, porque esos datos no son públicos.
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Régimen de excepción en el Salvador.
Críticas
Las detenciones y juicios sumarios en contra de supuestos pandilleros no han pasado desapercibidos por la comunidad internacional. La organización Amnistía Internacional (AI) aseguró a través de un comunicado que el Gobierno de Bukele “ha pisoteado los derechos de la población salvadoreña”, y llamó a la comunidad internacional para evitar que se desate una “crisis de derechos humanos” en el país.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Human Rights Watch también han manifestado su preocupación por la imposición del régimen de excepción en El Salvador, a lo que Bukele ha respondido que estas organizaciones “defienden a los pandilleros”.
La diputada Claudia Ortiz, del partido opositor Vamos, criticó a los funcionarios del Gobierno de Bukele por no dar cuentas de las denuncias de atropellos y de la muerte de al menos cuatro personas bajo custodia de las autoridades.
”Ningún funcionario o medio oficialista se ha pronunciado” por las “víctimas del régimen de excepción”, dijo Ortiz en su intervención. Agregó que “no se pueden dar poderes extraordinarios sin ningún contrapeso” y pidió resultados “más allá de simples números” de capturas y señaló que se debería de dar cuenta de si se resolvieron ya los más de 80 asesinatos que motivaron la medida extraordinaria.
A inicios de abril, la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos mostró su preocupación por las medidas tomadas en El Salvador, incluidas las que afectan a los menores de edad.
”Entendemos el desafío que supone para El Salvador la violencia de las pandillas y el deber del Estado de garantizar la seguridad y la justicia, pero esto debe hacerse con arreglo a la ley internacional de derechos humanos”, señaló en rueda de prensa la portavoz de la oficina Liz Throssell.
La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) y organizaciones humanitarias han recibido unas 200 denuncias de abusos de las fuerzas de seguridad, principalmente por detenciones arbitrarias.
Las audiencias de los capturados por pertenecer a pandillas, en el régimen de excepción, tienen reserva y no se permite conocer detalles de sus acusaciones.