Tenía una misión: ayudar a las niñas. "El problema es 'cultural', explica Kachindamoto, pero también 'económico'. Malawi es considerado uno de los países más pobres del mundo y para las familias un matrimonio precoz supone un truque necesario: 'Las mujeres no tienen dinero para alimentar a la familia, por eso dan a su hija a cambio de una cabra o de dinero'".
Desde que asumió, hace quince años, abolió 2.445 matrimonios en su distrito y logró que el presidente del país prohibiese los matrimonios antes de los 18 años. "La educación es la base para impulsar un cambio en la cultura de Malawi", declaró.
Malawi tiene una tasa de infección por VIH del 10% y la mortandad en las niñas de 15 a 19 años supone el fallecimiento de 70.000 mujeres cada año.