La transmisión se produce por contacto estrecho con una persona contagiada, un animal portador u objetos contaminados. Según la OMS, la tasa de letalidad ha variado en las diferentes epidemias, pero ha sido inferior al 10% en los eventos documentados.
Originaria de África, últimamente esta enfermedad fue registrada en varios países de Europa, como España, Italia, Francia, Bélgica, Suecia y el Reino Unido, así como en Australia y Canadá.
La OMS llamó a rastrear los contactos de contagiados por la viruela del mono.
El médico mexicano Mauricio González, radicado en Estados Unidos y experto en medicina de emergencias por la New York Medical College, advierte que la viruela del mono pertenece al grupo de los Orthopoxvirus, que suelen albergarse en animales, pero también son capaces de adaptarse al cuerpo humano.
"A pesar de su nombre, los monos no son reservorios de este virus. No sabemos cuál es el reservorio natural, pero posibles candidatos son roedores encontrados en selvas tropicales de África", explica el especialista en sus redes sociales, que utiliza constantemente para combatir la desinformación en temas de salud.