En base a ese dato, el caso ya está siendo investigado por la Policía de Florida, en contacto con sus pares de Maldonado.
Agrega que apenas tomó conocimiento del caso, la organización Mujer y Salud Uruguay (Mysu) comenzó a hacer consultas para corroborar si efectivamente la joven había sido sometida a un aborto clandestino.
Su directora, Lilian Abracinskas, advirtió que la joven fallecida estaba fuera del plazo legal para interrumpir el embarazo -estipulado en doce semanas – por lo que «la clave es entender por qué esperó hasta después de ese plazo».
En ese sentido, Abracinskas recordó que Mysu «monitoreó» a Maldonado el año pasado, concluyendo que «la palabra que mejor lo define es ‘peregrinación’, porque las mujeres tienen que ir a la ecografía en un lado, al psicólogo en otro y así, con distancias que a veces son 50 kilómetros».