La Policía ha descartado el móvil del robo ya que junto al cuerpo de Felipe fueron halladas sus pertenencias.
Según varios de sus allegados, que aportaron datos a través de las redes sociales, Felipe había pintado el grafiti en la casa de Punta Gorda y volvió para hacerle algunos retoques. Le había pedido el celular a su madre para sacarle algunas fotografías, ya que el suyo estaba funcionando mal.
El sábado una familia que iba a la playa vio a un joven acostado en el patio de una casa de la rambla República de México y Belastiquí. Según indicaron, pensaron que estaba durmiendo una siesta. Sin embargo, horas después al volver, vieron al joven en el mismo lugar y en la misma posición. Llamaron a la Policía. El joven no pudo ser identificado.
Fue recién el martes, cuando lograron identificarlo gracias a las huellas digitales.