Toda la cuarteta arbitral, liderada por Andrés Matonte, también comparecerá ante el fiscal para contar cómo sucedieron los hechos.
Los incidentes se dieron sobre el final del encuentro, cuando el bohemio Diego Hernández metió el segundo gol para su equipo y puso el partido 2-1. El festejo de gol, que simulaba disparar una metralleta, lo hizo justo frente a las banderas e hinchada de Nacional.
A su vez, cuando los jugadores retomaban sus posiciones para volver a poner en marcha en juego, el autor del gol quedó bailando nuevamente de cara a la hinchada de Nacional. Allí fue cuando el juez del partido, Matonte, le mostró la tarjeta roja.
El tricolor Diego Zabala fue el primero que llegó a increparlo y le siguió Yonathan Rodríguez, por lo que se formó un círculo de jugadores que comenzaron a tirarse manotazos. Le siguieron integrantes de ambos cuerpos técnicos que llegaron con la intención de separar.