Entienden que el proyecto es “contrario al derecho internacional por su carácter general, automático y permanente" y (la medida) "no es necesaria ni proporcionada a la gravedad de los delitos".
De ser aprobada, será "un factor de impunidad para las graves violaciones de los derechos humanos y los crímenes de lesa Humanidad", sostienen.
Subrayan los firmantes que "el grito de alarma de todas las organizaciones de derechos humanos uruguayas y la manifestación masiva del 9 de diciembre en Montevideo" contra el proyecto, al tiempo que “solicitan al presidente, a los senadores y diputados uruguayos que no apoyen la ley de prisión domiciliaria obligatoria".
Indican que el único objetivo del proyecto es excarcelar a los autores de crímenes horrendos como la tortura, la desaparición forzada y el robo de niños.