Ante esta situación el sindicato metalúrgico, al que están afiliados los trabajadores de las estaciones de servicio, señaló que «la estación de servicio nunca estuvo ocupada» sino que se desarrolló una asamblea luego de la que el propietario se presentó para «disponer el cierre» junto con una escribana pública.
Sostiene la Untmra que «mientras esto ocurría, en un bar de la zona estaban reunidos integrantes del movimiento de autoconvocados que organizaron una concentración violenta, actuando contra el legítimo derecho de los trabajadores». Los manifestantes «se asumían como miembros del movimiento Un Solo Uruguay y del Partido Nacional».
Posteriormente, el Directorio del Partido Nacional se deslindó de esos hechos.