Al respecto, el experto considera que se debe abogar por un «orgullo de identidad que no debe llegar al chovinismo o etnocentrismo, sino que debe ver hacia una conciencia de la globalización» y reconocer al mismo tiempo la pluralidad que existe en México.
«Si consideramos que hay un 16%, aproximadamente, de personas que se reconocen de alta etnicidad, grupos étnicos o indígenas como les llaman, cuando ampliamos esto a nivel de mestizaje y vemos a rubios de ojos azulea que también tienen sangre maya, rarámuri o purépecha, entonces el mestizaje se convierte en el 80 o 85% de la población, dejando a los criollos en una posición de minoría», indicó.
A su vez, Héctor Rosales, investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM, consideró que el perdón solicitado por López Obrador es una herramienta ideológica que descarta la propia pluralidad española.
«Es un error político en lugar de proponer hacia el futuro una integración de otro orden con toda la pluralidad que es España, en lugar de fortalecer esa interacción —que nos beneficiaría mucho no sólo en el orden económico, sino en el orden ideológico y cultural», declaró.
El investigador agregó que el propio Estado mexicano «les debe disculpas a los zapatistas» y a los diferentes pueblos indígenas que se enfrentan a proyectos extractivistas, aprobados por los gobiernos.