Es importante remarcar que esta no será una réplica, sino que se trata del trofeo original que habitualmente descansa en Zúrich, Suiza, en la sede de la FIFA. Esta pieza de oro macizo que pesa 6,142 kilos es la que se le entrega a los campeones cada cuatro años que luego es devuelta a cambio de una réplica que es la que cada federación que conquistó el certamen expone en sus países.
Un dato curioso es que el trofeo viaja en su avión privado, cuya tripulación está conformada por tres pilotos, tres auxiliares, un mecánico, un médico y un coordinador de vuelo, además de personal de la FIFA y de la compañía Coca-Cola, que organiza el tour. Las últimas paradas habían sido México y Brasil, antes de aterrizar en Buenos Aires y luego partirá rumbo a Montevideo, Uruguay.
Esta es la cuarta ocasión que la copa realiza esta gira y esta vez se decidió que lo haga sólo por los 32 países que disputarán el Mundial 2022. Su última parada será, obviamente, Catar, en donde será custodiada hasta el día de la gran final, cuando será colocada en el estadio Lusail a la espera del ganador del gran duelo a disputarse el 18 de diciembre.