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La crítica del día después: ¿Por qué shoppings y casinos seguirán abiertos?

El cuestionamiento más escuchado a los anuncios del presidente pasa por la decisión del gobierno de mantenerse firme en no cerrar «shoppings, bares ni casinos».

Las palabras de Lacalle Pou, no lograron colmar la enorme expectativa que habían generado los anuncios del gobierno para frenar el crecimiento exponencial de la pandemia. El punto principal de las críticas de la oposición y de buena parte de la sociedad que se expresó a través de las redes sociales, se centró en la decisión de dejar abiertos los bares, casinos y shoppings, para no frenar la actividad comercial.
«Las medidas del gobierno son incoherentes, y en la reducción de la movilidad son insuficientes y discriminan. Los bancos privados abiertos, las fiestas religiosas se hacen, los restaurantes siguen abiertos, escuelas cerradas, casinos y shoppings abiertos», señaló el dirigente frenteamplista, Martín Clavijo.
Y agregó: «siguen insistiendo en el tributo a los públicos para #FondoCoronavirus para atender a los más vulnerables, pero no se tocan los grandes capitales. Siempre grabando el trabajo».
El masivo cuestionamiento social volvió tendencia en Twitter la palabra «shopping» y eso mereció el rechazo del director del diario El País, Martín Aguirre, quien utilizó su cuenta para preguntarse con ironía: «¿Cual es el trasfondo del odio ese que le tienen a los shoppings? hace años que no entro a uno, capaz hay algo que no conozco…».
«Yo no les tengo odio para nada, pero a veces me desconcierta que el gobierno los proteja tan férreamente», le contestó un usuario.
La decisión de suspender la educación presencial, mientras se resguarda la actividad comercial en espacios cerrados, fue otro de los puntos más criticados. Incluso miembros del propio gobierno se habían expresado a favor de no cerrar las escuelas. Es el caso del director de la ANEP, Robert Silva, quien a su ingreso a la Torre Ejecutiva aseguró que procuraría «defender la presencialidad».
Una vez conocidas las nuevas medidas, las voces de protesta se alzaron inmediatamente. El representante de la oposición en el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Innedd), Pablo Caggiani, fue uno de los primeros en expresar su decepción porque «mientras se puede ir a los bares o los casinos, no se puede ir a la escuela. Las prioridades del gobierno están un poco cambiadas», remarcó.
También el periodista Juan Miguel Carzolio se sumó a los desconcertados y escribió: «Al final shoppings, comercios, fábricas, obras, bares, y hasta las fronteras siguen abiertas, pero las escuelas van a estar cerradas».

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