Algo de qué preocuparse
En la región es más alarmante todavía la proliferación del dengue que en 2019 alcanzó su pico histórico con 3.095.821 casos confirmados y 27. 881 considerados graves, de acuerdo a esos índices, elaborados con datos suministrados por los Ministerios e Institutos de Salud de cada país, 1.501 personas murieron a causa del virus. Brasil fue el país más afectado, con 2.201.115 casos y 782 víctimas mortales. Aquí se han detectado 14 casos de dengue importado por lo que se potencian las medidas de sanidad.
La otra mirada de los medios también debería enfocarse en enfermedades reemergentes como el sarampión, la difteria y la leishmaniasis. En nuestro país por ejemplo para prevenir el sarampión, se exige desde hace un año y medio el carné de vacunaciones a los extranjeros que quieran residir, ya que hubo nueve casos importados.
Después de la tormenta
La tasa de mortalidad general por coronavirus, de acuerdo con el estudio más completo sobre el brote realizado por el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CCDC), es de un 2,3%, siendo las personas mayores de 80 años las que corren más riesgo, con un índice de mortandad del 14,8%. La investigación del CCDC asegura que alrededor del 80,9% de las infecciones se clasifican como leves, el 13,8% como graves y solo el 4,7% como críticas, lo que incluye insuficiencia respiratoria y multiorgánica, y shock séptico. El estudio sugiere además que ha disminuido el número de infecciones, lo que podría significar una tendencia decreciente, que se vería representada en la curva epidémica general.
Esto puede considerarse un llamado a la mesura, la percepción del riesgo es real, pero no tiene que ser frenética ni desesperada al punto de causar una situación de pánico general. En manos de los medios queda no solo informar sino brindar la tranquilidad necesaria a la población para enfrentar esta enfermedad con la eficiencia con que se han enfrentado otras tantas.