«Tal como se lo manifesté oportunamente, mi intención era seguir en la Cancillería hasta fin de año durante la Presidencia Pro Témpore del Uruguay en el Mercosur para concretar los acuerdos Mercosur-Unión Europea y Mercosur-EFTA para los cuales la Cancillería ha trabajado intensamente, y retomar las negociaciones con Canadá. Singapur y Corea».
Para no dejar dudas al respecto, en su carta Talvi expresa: «Comprendo, sin embargo, que los tiempos en el gabinete los marca el presidente de la República. Le presento entonces mi renuncia al cargo. Nada más lejos de mi intención que ser un obstáculo en su deseo de nombrar al Ministro de Relaciones Exteriores que considere más apropiado para acompañar su gestión».
Visto esto, no queda menos que afirmar que se trata de una renuncia que tiene más visos de sustitución que de un acto singular de dar un paso propio al costado.